jueves, 12 de enero de 2017

Jesús Márquez Finol



Jesús Márquez Finol


Motilón

Jesús Márquez Finol, nació el 14 de agosto de 1936 en Cabimas, Estado Zulia. Su madre, Laura Rosa Finol (Doña Luisa), es costurera y de oficios del hogar. Su padre, Maximino Márquez, chofer y mecánico. Así es la familia de este hijo de la clase trabajadora, que desde muy temprano inició sus andanzas por la vida luchando y contrayendo una Venezuela democrática y popular.

Al mudarse la familia a la Villa del Rosario, lo inscriben en la Escuela Ziruma. Al verlo, el maestro lo apoda: "El Motilón". También cursó estudios secundarios en el liceo Simón Bolívar de San Cristóbal, Estado Táchira, donde inicio a su activismo contra la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez. Luego, retorna al Zulia donde estudia Economía en la Universidad del Zulia a la par que se certifica como locutor para luego comenzar sus labores en la radio. En la Universidad, se destaca como líder estudiantil y asume la Secretaria de Acción Democrática, partido al cual abandona, a los pocos años por no representar los intereses del pueblo. 

“El Motilón”, se une al Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, surgido de la división de Acción Democrática, desde donde despliega toda su capacidad revolucionaria comprometida radicalmente con las aspiraciones de la clase trabajadora. En 1962, se muda a Caracas para impulsar al MIR, a la guerrilla urbana y los Frentes Guerrilleros Ezequiel Zamora, primero, y luego el Frente Antonio José de Sucre en el Oriente del país. Vive en la residencia estudiantil de María Olivo, (madre de la guerrillera Olivia Olivo). Con el esposo de María organizan  una célula del MIR. En esta residencia conoce a Gladys Azuaje, estudiante de Historia, con quien se casa en 1964 y conforman una familia a la que se van sumando sus 4 hijos: María Luisa, Hildemar, José Manuel y Gladys Carolina.

Se inscribe en la Escuela de Economía de la Universidad Central de Venezuela, pero por sus compromisos revolucionarios, para 1963, sube a las montañas de “El Bachiller” en el Estado Miranda para incorporarse al Frente “Ezequiel Zamora”, donde están Américo Silva, Trino Barrios, Gabriel Puerta. Iván “Coquito” González, Félix Leonet Canales, Desiderio Canelón, Juan Ramón Ortega, Evencio Motabán, Heriberto Cartagena, entre muchos otros.

En 1964, funda la célula Nguyen Van Troy, en tributo al revolucionario vietnamita fusilado por el imperialismo norteamericano el 15 de agosto de ese año. El 1 de diciembre de 1966, por una delación, el SIFA y la DIGEPOL, allanan su apartamento. Los 8 detenidos son incomunicados y torturados; a Motilón le desprenden la mandíbula. A los 3 meses lo trasladan al Cuartel San Carlos, luego a la Isla de Tacarigua denominada por el pueblo "Campo de Concentración Rafael Caldera", después fue llevado a la Cárcel Modelo. Tras años de dolencias, le operan la mandíbula en el Hospital Militar desde donde se fuga con una soga del 8o piso donde estaba recluido, fuga que se convierte en el escape más espectacular del momento.

Dos meses después, el gobierno de Caldera le quita la vida, después de haber desplegado una cacería  sostenida contra “El Motilón” apoyada en una campaña de desprestigio desarrollada en la prensa cooperante del régimen de turno con el objetivo de ir justificando su posterior asesinato. En la Avenida Los Cabillos, fue cegada su vida por traidores como Carlos Nuñez Tenorio, Omar Debona, pero jamás podrán borrar su ejemplo de inquebrantable firmeza y dignidad revolucionaria. Para ese momento formaba parte de la Dirección Nacional del Partido Bandera Roja el camarada se incorporado en 1970, luego de la División del MIR en 1969.

El 1 de Marzo de 1973, una jauría de policías del (SIFA. Servicio de Información de las Fuerzas Armadas. Hoy DGIM. Que traducen "Dirección General de Inteligencia Militar"), y (la Disip, Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención. Hoy SEBIN Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional)  fueron tras “El Motilón”, revolucionario quien solitariamente y desarmado transitaba por las Calles de la Avenida Los Jabillos de la Urbanización La Florida de la Ciudad de Caracas. Había sido detectado por los aparatos represivos del Estado, los cuales le montaron una cacería con agavillamiento y saña, porque sabían de la talla revolucionaria de este camarada, quien ya había dado muestras ante su enemigo de su temple y convicciones libertarias. Los asesinos le temían, y como todos los cobardes, especialmente los delatores que como pandilla “son valientes”, se le abalanzaron en grupo para acribillarlo por la espalda y rematarlo con tiros en la cabeza, la cual le quedó totalmente despedazada y sin masa encefálica. Todavía muerto tuvieron miedo de quien demostró ser un auténtico revolucionario.

Jesús Márquez Finol, “El Motilón”, luego de ser masacrado aquel 1 de marzo de 1973 en Caracas, los esbirros del régimen secuestran su cadáver y es Gladys Azuaje, su compañera, quien lo localiza en el Hospital Militar, justo antes de ser llevado a la Villa del Rosario, Estado Zulia, para enterrarlo sin presencia familiar. Su esposa – camarada señala, que "Sólo una sábana cubría su cuerpo, tenía hematomas y quemaduras de balas en la cara y toda la parte posterior de la cabeza, está rellena de algodón, por la pérdida de la masa encefálica". El cuerpo es llevado en helicóptero hasta una finca zuliana militarmente custodiada. De allí al cementerio, donde niegan el paso a padres, familiares y amigos. El Gobierno de Rafael Caldera, como ya era costumbre oculta el crimen político cometido contra “El Motilón”, quien dejó en el corazón y la mente de los revolucionarios, la enseñanza imborrable de su posición indoblegable ante el enemigo, su temple y perseverancia en esta lucha, en la que no debemos descansar hasta vencer al capitalismo y hacerlo desaparecer de la faz de la tierra.

Jesús Márquez Finol, forma parte de esa pléyade de revolucionarios que dieron su vida por la contrición de una sociedad con justicia social bienestar y progreso en marcada dentro de una democracia popular. Hoy vemos como unos revisionistas reformistas y colaboracionista han intentado manipular o borrar de la memorias de los pueblos los nombres y los sacrificios que tantos hombres y mujeres han hechos por la revolución el socialismo y el comunismo en Venezuela y el mundo. Y también por aquellos arribistas que asentados en el poder sin haber movido un dedo por la revolución, 

 “El Motilón”, les opaca la historieta que se han venido construyendo para justificar la posición que han alcanzado oportunistamente. Sin embargo, no podrán hacer desaparecer la impronta dejada por la real historia de la lucha de los pueblos por su emancipación. Muchos vendrán y la reencontrarán para continuar la marcha indetenible y arrolladora de la fuerza popular, y serán ellos, las banderas revolucionarias de estas marchas las cuales levantaran los trabajadores en lucha, no al oportunismo ni y la traición





VIVA BANDERA ROJA 

VIVA EL SOCIALISMO

VIVA LA VANGUARDIA POPULAR 



**Contáctanos infórmate y propaga.




No hay comentarios:

Publicar un comentario