lunes, 2 de enero de 2017

Tito González Heredia


La captura de Tito González Heredia

Tito González Heredia
    Eran las cuatro y treinta de la tarde, de ese jueves 17 de junio del año 1976, el tráfico fluía, ya que el número de autos que circulaban por la Rio de janeiro eran escasos, el sol estaba en el ocaso de esa calurosa tarde en Caracas. un doge coronet se desplazaba por una intercepcion buscando la avenida Rio de Janeiro, dicho doge era de color amarillo y tenia unas siglas en cada lado de las puertas, se podía leer "DISIP" dentro del interior del auto viajaban dos personas que por el auto que conducían eran dos agentes, de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención dichos agentes logran ver un auto modelo Opel Manta color azul, con dirección al este que se desplaza a gran velocidad, ellos reconocen de inmediato al conductor del Opel y deciden seguirlo.


A bordo de un Opel Manta color azul y en dirección a Petare viajaba un hombre delgado de frente amplia, cejas tupidas, grandes ojos negros y labios pequeños coronados por unos curiosos bigotes en forma de gancho. Su mirada cambiaba nerviosa del asfalto al espejo retrovisor y examinaba de soslayo a las personas que se desplazaban en los autos vecinos. Tenía toda la traza de un perseguido y efectivamente lo era: Se trataba nada menos que de Tito González Heredia alias El Flaco, conocido comandante guerrillero al que las autoridades buscaban desde hacía varios años.

De talante comúnmente impasible, su nerviosismo de ese día se justificaba pues sabía que estaba violando las más elementales normas de la actividad clandestina; manejaba él mismo un auto – sin ninguna compañía – hacia una de las zonas más concurridas de la ciudad a plena luz del día y en medio de una situación que no era la más propicia. Poco tiempo atrás un grupo comando había ejecutado el rapto del estadounidense William Frank Niehous, gerente de la Owens Illinois acusando a esta empresa de ser tapadero de la CIA y Tito González Heredia figuraba en la lista de los más buscados precisamente por ser especialista en secuestros.

De pronto desde una intersección apareció un vehículo. A bordo iban dos agentes de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP) y este, veterano como era en estas lides se percató pronto del seguimiento; acelera el auto enfilándolo hacia la urbanización El Llanito, los policías a su vez aumentan la marcha y al llegar a la zona donde estaba el viejo puente de guerra de Baloa el Opel entró con un fuerte chirrido que llamó la atención de los transeúntes, entre ellos José Luis Rodríguez funcionario de la Prefectura de Petare quien se paró a ver que pasaba.

Tito, al ver que la patrulla que lo persigue esta muy cerca y era cuestión de tiempo que lo alcanzara gira su opel manta y encara de frente al doge, y sacando una pistola, abre fuego contra el conductor de la patrulla de la Disip, acto que toma de sorpresa a los dos policías, y el conductor estrella el Doge contra una pared momento que aprovecha Tito para avandonar el Opel sin dejar de disparar y es cuando uno de los agente reacciona y esgrime una ametralladora y efectúa una ráfaga que impacta en la humanidad del comandante Guerrillero e hiriendo en una pierna a Jose Luis Rodriguez el funcionario de la prefectura.

El lugar es acordonado, los curiosos son alejados por la policía y se procede al retiro inmediato de los cuerpos. Tanto el comandante guerrillero como el funcionario de la prefectura son trasladados al hospital Pérez de León y mientras todo esto sucede la noticia estalla como una bomba en el seno de la insurgencia armada. ¡Cayó Tito González Heredia!

El Flaco o comandante Pablo como también se le conocía nació el 4 de enero de 1940 en Barinas, sus estudios primarios y secundarios los realizó en las ciudades de Guanare y Mérida; luego de graduarse como Normalista se traslada a Caracas para estudiar economía en la Universidad Central de Venezuela, carrera en la que se licencia en 1963. Fue militante de la juventud de Acción Democrática a finales de los años 50 y al igual que otros jóvenes descontentos se desliga de esa organización en abril de 1960 por desacuerdos con la dirigencia nacional. Tito pasa a formar parte del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) del que también se separa cuando este a fines de los 60, se acoge a la política de pacificación del presidente Rafael Caldera.

En los años 70 aparece junto a Gabriel Puerta Aponte, Carlos Betancourt y Pablo Hernández Parra como dirigente del Partido Bandera Roja. Para el momento en que cae abatido por la policía estaba solicitado por el Tribunal Segundo Militar de Primera Instancia Permanente por el delito de rebelión militar y se le había sindicado de ser el organizador de varios secuestros; entre ellos el del industrial de la hojalata Carlos Domínguez Chávez, del banquero Enrique Dao y de los hermanos Molinos Palacios – este último en 1974 –. Se presumía también que había planificado y ejecutado la fuga de 23 presos políticos del cuartel San Carlos el 18 de enero de 1975.

Esa fuga y el secuestro de William Frank Niehous, gerente de la Owens Illinois en febrero de 1976 habían desatado una furiosa batida por parte de los órganos de seguridad del estado en contra de los grupos subversivos en el país. Los allanamientos estaban a la orden del día y a la cárcel iban a parar desde los miembros de la retaguardia de esas organizaciones hasta dirigentes estudiantiles.

El mismo jueves 17 de junio trabajadores de los medios de comunicación se dirigen a la sede de la DISIP en busca de información pero se topan con la actitud agresiva de los funcionarios. Guillermo Simone de Lima reportero gráfico del diario Últimas Noticias fue golpeado al intentar tomar una foto del vehículo OPEL en el que viajaba Tito González Heredia y a Luis Hernández, camarógrafo de Radio Caracas Televisión le arrebataron y dañaron la cámara mientras filmaba.

Luego de la agresión y de una larga espera el Dr. Arístides Lander Flores, Director de la DISIP improvisó una corta rueda de prensa en la que de manera bastante cautelosa reveló algunos detalles de la captura. Al final prometió a los reporteros que los recibiría en su despacho al día siguiente para ampliar la información cosa que nunca ocurrió. Por el contrario a partir de ese momento la prensa solo manejó rumores y datos sueltos. Se decía que se había localizado y puesto bajo custodia al propietario del Opel Manta usado por Tito González y que se había detenido a Lídice Navas, integrante del Comité Pro Defensa de los Derechos Humanos. Se hablaba de detenciones de antiguos guerrilleros desmovilizados y se anunció de manera extraoficial que se había logrado la captura de 5 altos jefes guerrilleros, especie que resultó falsa.

Se especuló con la supuesta existencia de documentos hallados en el vehículo en los que había nuevos datos sobre la división que Bandera Roja había sufrido unos meses antes y en la que perdieron el Frente Guerrillero. Corrió el rumor de que la guerrilla proponía un canje: Tito González Heredia por William Frank Niehous. Finalmente el propio ministro del interior Octavio Lepage salió a desmentir esto y aprovechó para negar categóricamente que el guerrillero capturado hubiera tenido participación en el secuestro del industrial norteamericano. Como dato curioso, se dijo en aquella ocasión que entre los documentos incautados estaba un plan de fuga de la cárcel de la Pica, esta efectivamente se llevó a cabo un año después y marcó el bautizo del naciente Frente Guerrillero Américo Silva, brazo armado de Bandera Roja.

Mientras tanto Tito González era operado en el hospital Pérez de León pero los pronósticos médicos no eran muy alentadores, un neurocirujano consultado expresó que de sobrevivir, el hombre quedaría paralítico y con graves problemas cognitivos pues uno de los proyectiles había interesado el área del lenguaje y la memoria.

El 21 de junio Tito González Heredia fue trasladado al Hospital Militar donde se le recluyó bajo fuerte medidas de seguridad en la habitación 525 del piso 10 correspondiente a neurocirugía. Ese mismo día Rosa González Heredia informó que su hermano experimentaba una leve mejoría pero que no había recuperado el conocimiento.

Afuera la lista de detenidos se engrosaba día por día y se allanaban casas en Caracas, La Guaira, Valencia, Boconó y otras ciudades. Un alto funcionario de la DISIP anunciaba que con la caída de este jefe subversivo el Partido Bandera Roja quedaba prácticamente desmantelado, en realidad mucha agua habría de correr todavía.

Finalmente el 24 de junio de 1976, luego de ocho días de agonía fallece Tito González Heredia y este hecho desata una diatriba interna en los organismos policiales pues la orden que se tenía para ese tiempo era capturar con vida a los integrantes de los partidos clandestinos; la prioridad era obtener la mayor cantidad de información posible que pudiera conducir al paradero del industrial William Frank Niehous y pese a que se sabía que Tito no había tenido participación directa en el secuestro tal vez pudiera estar en conocimiento de algún dato importante.

Tito González fue velado por familiares y amigos en la capilla del Hospital Militar e inhumado posteriormente en el Cementerio del Este.








Enlaces oficiales

Estas son las únicas cuentas oficiales del partido Bandera Roja  (BR) Venezuela. En internet en donde usted podrá encontrar todo lo relacionado con el partido BR 


















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